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Otros tratamientos

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Embolización de la Arteria Genicular

La embolización de la arteria genicular (EAG) es un procedimiento mínimamente invasivo que se utiliza para tratar el dolor crónico de rodilla causado por la osteoartritis. A diferencia de los abordajes quirúrgicos tradicionales, la EAG actúa sobre la causa subyacente del dolor —el crecimiento anormal de vasos sanguíneos y la inflamación en la membrana sinovial de la rodilla— sin necesidad de incisiones, implantes ni reemplazo articular. Este innovador tratamiento puede reducir significativamente el dolor, mejorar la movilidad y ayudar a los pacientes a retrasar o incluso evitar la cirugía de reemplazo de rodilla.


Preparación: La embolización de arterias gástricas (EAG) generalmente se realiza de forma ambulatoria con anestesia local. La piel donde se insertará el catéter se esteriliza y se anestesia antes de comenzar el procedimiento.


Inserción del catéter: Mediante guía radiológica en tiempo real (fluoroscopia), se realiza una pequeña punción y se introduce un catéter delgado y flexible en un vaso sanguíneo. A continuación, se guía cuidadosamente el catéter a través del sistema vascular hasta las arterias geniculares, los pequeños vasos sanguíneos que irrigan la articulación de la rodilla.


Identificación de vasos sanguíneos anómalos: Se inyecta suavemente un medio de contraste a través del catéter para ayudar a visualizar los vasos sanguíneos que irrigan la membrana sinovial inflamada. Estos vasos anómalos suelen ser la causa de la inflamación y el dolor persistentes.


Embolización (bloqueo de los vasos): Una vez identificados los vasos anormales, se inyectan diminutas partículas biocompatibles a través del catéter para bloquearlos. Esto reduce el flujo sanguíneo excesivo hacia el tejido inflamado, disminuyendo la inflamación y, por lo tanto, aliviando el dolor.


Finalización y recuperación: Una vez completada la embolización, se retira el catéter y se coloca un pequeño vendaje sobre el punto de punción; no se requieren puntos. La mayoría de los pacientes regresan a casa el mismo día.


Recuperación y resultados: La recuperación tras la embolización arterial gástrica (EAG) suele ser rápida, y la mayoría de los pacientes retoman actividades ligeras en 24-48 horas. El alivio del dolor a menudo comienza en cuestión de días o semanas y continúa mejorando durante varios meses a medida que disminuye la inflamación. Dado que el procedimiento aborda la causa principal del dolor relacionado con la osteoartritis, muchos pacientes experimentan resultados duraderos y una mejoría en la función articular sin los riesgos ni el tiempo de inactividad asociados a la cirugía.


Para aquellos que no han respondido al tratamiento conservador y desean evitar la cirugía, la embolización de la arteria genicular ofrece una alternativa segura y eficaz.

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