Colocación del Estimulador de la Médula Espinal
La estimulación de la médula espinal (EME) es un tratamiento avanzado y mínimamente invasivo para el dolor crónico que no ha respondido a otras terapias. El procedimiento funciona mediante la aplicación de suaves impulsos eléctricos a la médula espinal, que interrumpen las señales de dolor antes de que lleguen al cerebro. La EME puede reducir significativamente el dolor, mejorar la movilidad y ayudar a los pacientes a disminuir su dependencia de los analgésicos, transformando a menudo la calidad de vida de quienes padecen dolor crónico.
En la mayoría de los casos, se coloca un dispositivo de prueba temporal para comprobar si el dolor mejora. Si tiene éxito, se implanta un estimulador permanente bajo la piel. El dispositivo se puede ajustar para proporcionar un alivio del dolor personalizado.
Preparación: La colocación del estimulador de la médula espinal se realiza generalmente de forma ambulatoria con anestesia local. Usted permanecerá cómodamente acostado boca abajo mientras se esteriliza y anestesia la zona a tratar en su espalda.
Colocación de los electrodos: Utilizando guía radiológica en tiempo real (fluoroscopia) para mayor precisión, se introducen cuidadosamente electrodos delgados (cables diminutos) en el espacio epidural cerca de la médula espinal, posicionándolos con precisión en el área que corresponde al dolor.
Fase de prueba: Antes del implante definitivo, la mayoría de los pacientes se someten a una prueba temporal de entre 5 y 7 días. Durante esta fase, se conectan electrodos finos a un estimulador externo. Esto permite que usted y su equipo de expertos evalúen la eficacia de la terapia para reducir el dolor. Una vez que la prueba se considera exitosa, se programa el procedimiento definitivo.
Recuperación y resultados: La mayoría de los pacientes regresan a casa el mismo día y pueden retomar actividades ligeras en pocos días. La recuperación completa suele tardar entre una y dos semanas. El alivio del dolor a menudo se nota de inmediato y continúa mejorando con el tiempo a medida que se ajusta el dispositivo. Muchos pacientes reportan una reducción del dolor del 50 al 80 %, junto con mayor movilidad, mejor sueño y menor necesidad de analgésicos.
Para los pacientes que no han encontrado suficiente alivio con el tratamiento conservador, el estimulador de la médula espinal ofrece una opción segura, eficaz y a largo plazo para estabilizar y aliviar el dolor sin cirugía abierta ni una gran dependencia de los medicamentos.

