
Otros Tratamientos
Otros tratamientos
Dialysis Access
Un catéter de diálisis tunelizado es un tubo blando y flexible que se inserta en una vena grande para proporcionar un acceso fiable para la hemodiálisis. Dado que el catéter se coloca debajo de la piel y se tuneliza, está diseñado para un uso prolongado con un menor riesgo de infección que los catéteres temporales.
Preparación: La colocación del catéter de diálisis se realiza habitualmente de forma ambulatoria bajo anestesia local. Mediante ecografía, se accede a una vena central grande para garantizar un punto de entrada seguro y preciso.
Colocación: Una vez que se accede a la vena con una aguja, se introduce suavemente una guía y se confirma su posición mediante fluoroscopia (rayos X). Se realiza una pequeña incisión en la parte superior del tórax y se crea un túnel subcutáneo por donde pasará el catéter. El catéter se introduce a través de este túnel hasta la vena, con la punta cerca del corazón para permitir una diálisis de alto flujo. La parte externa del catéter queda fuera de la piel y se fija con un apósito. La parte interna permanece en su lugar mientras sea necesaria la diálisis.
Finalización: Una vez colocado, se irriga el catéter para confirmar el flujo adecuado y se fija en su lugar. La incisión se cierra con una pequeña sutura o adhesivo y se aplica un apósito estéril. El catéter suele estar listo para usarse de inmediato en el tratamiento de diálisis.
Recuperación: Este es un procedimiento mínimamente invasivo y la mayoría de los pacientes pueden irse a casa poco después. Es común sentir una leve sensibilidad en el sitio de inserción durante unos días, la cual se puede aliviar con analgésicos de venta libre. Se proporcionarán instrucciones detalladas para el cuidado del catéter, lo que ayudará a mantener la zona limpia y reducir el riesgo de infección.
