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Otros tratamientos

Embolización de Fibromas Uterinos

La embolización de miomas uterinos (EMU) es un tratamiento mínimamente invasivo para los miomas uterinos y ofrece una alternativa eficaz y no quirúrgica a la histerectomía o la miomectomía. La mayoría de las pacientes regresan a casa el mismo día y experimentan una mejoría significativa de los síntomas, a menudo en cuestión de semanas, preservando el útero y su fertilidad.


Preparación: La embolización de fibromas uterinos (EFU) se realiza de forma ambulatoria con anestesia local. La piel donde se insertará el catéter se esteriliza y se anestesia antes de comenzar el procedimiento.


Inserción del catéter: Mediante fluoroscopia (imagen radiográfica en tiempo real) para mayor precisión, se realiza una pequeña punción por donde se inserta un catéter delgado y flexible. A continuación, el catéter se guía suavemente hasta las arterias uterinas, que son la principal fuente de irrigación sanguínea del útero y los miomas.


Identificación del aporte sanguíneo: A continuación, se inyecta un contraste especial a través del catéter para visualizar el flujo sanguíneo hacia los miomas. Esta mayor visibilidad permite localizar con precisión las arterias que irrigan los miomas, evitando los vasos sanguíneos que irrigan el tejido uterino sano.


Embolización (bloqueo del flujo sanguíneo): Una vez identificados los vasos sanguíneos objetivo, se inyectan cuidadosamente diminutas partículas biocompatibles en las arterias que irrigan los fibromas. Estas partículas bloquean el flujo sanguíneo, lo que provoca que los fibromas se reduzcan con el tiempo al perder su aporte de nutrientes y oxígeno.


Finalización y recuperación: Una vez finalizada la embolización, se retira el catéter y se coloca un pequeño vendaje sobre el punto de punción. No se requieren puntos de sutura y la mayoría de los pacientes regresan a casa el mismo día.


Recuperación y resultados: La mayoría de las pacientes pueden retomar actividades ligeras a los pocos días, y la recuperación completa suele producirse en una o dos semanas, mucho más rápido que con la cirugía tradicional. A medida que los fibromas se reducen durante las siguientes semanas o meses, síntomas como el sangrado abundante, la presión pélvica y la micción frecuente mejoran significativamente. Muchas mujeres también experimentan una mejoría en su calidad de vida y, en muchos casos, se conserva o se recupera la fertilidad.


Si experimenta síntomas de fibromas y los tratamientos conservadores no los han aliviado eficazmente, póngase en contacto con nuestro equipo de expertos en Vascular & Interventional Specialists para saber si la embolización de fibromas uterinos (EFU) es la opción de tratamiento adecuada para usted. Para obtener más información: https://ask4ufe.com/choosing-ufe/

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